domingo, noviembre 15, 2009

Yo en dos años...

Yo en dos años voy a ser licenciada en letras, y no tendré laburo, pero haré abdominales y así conseguiré un chico que tenga autos y camiones y que me dé de comer ñoquis. 5 series de 20 por día para empezar.

ejercicios en la cama: levantar las piernas 20 veces cada una.

fingir que doy vuelta la manzana y correr por el depto.

punto importante: nadie debe saber sobre esta venta al capitalismo.

soy comunista y judía. jesús nunca llegó.

los escritores hacemos estas cosas todo el tiempo. eso es algo que emilio no puede comprender. emilio sólo mira animé. y por suerte, no juega rol. eso sí. eso sí sería desastroso.

el rol no es como jugar al warcraft. el warcraft no es la vida... pero lo es. en él se reflejan las mismas actitudes de mierda que suele tener la gente.

pero el rol es peor que el warcraft. porque si estás jugando rol, es porque tenés con quien jugar, gente en persona. carne y hueso asegurado. nota al pie: los que juegan rol por internet, arderán en el infierno.

tienen gente en persona con quien jugar, y aun así, se reunen los fines de semana solo para jugar rol. sacan esos dados de muchas caras, por lo general de múltiples colores, y los tiran. y no hablan sobre nada.
no hablan sobre la vida y sobre las minas que ansían y no tienen. flashean con dragones y espadas. peor que un power metal.

por suerte emilio ve anime de chicas jugosas y baja peliculas de terror para que ula se asuste.

ayer vi rec y me di cuenta de que..
soy rec.

cuando estoy desnuda frente al espejo del baño y levanto los brazos se me marcan los tendones y las costillas, de una manera en que... soy rec.

soy igualita a rec. soy la niña de madera. el zombie unico. el zombie del fin.
(rec, la pelicula)

así que, por eso,
hoy tomé la decisión más importante de mi vida, emilio. sí, la más importante, escuchá con atención:


voy a hacer
abdominales.


.
Noche nº 1: "tres vueltas a la manzana".
abdominales: 10 minutos.
grasa quemada: ehm
litros de agua: 3
pajas antes de dormir: ninguna
tiempo de espera para dormir: tres horas.
duracion del dormir: una hora
nuevo tiempo de espera: seis horas
desayuno: paja
almuerzo: chocolatada.

comienzo de un nuevo (y mágico) día.



FIN.


otra nota al pie: new full user en taringa AHÍ VOY!!! 50 puntos mi post de fotos de fairesfuff.


para más información visítese mi flickr: http://www.flickr.com/photos/gymnopedies/

jueves, octubre 29, 2009

En subte



Laura y Emilio viajan en subte durante su estadía en Buenos Aires, en marzo del corriente año. Emilio duerme plácidamente mientras Laura conversa con su acompañante, un hombre mayor, de barba y saco. El calor los agobia.

- Cada vez que miro al pasado me doy cuenta de que soy una gran bruta, y una bruta como yo jamás debería haber nacido. Estuve leyendo unos cuentos de la puna y me doy cuenta de que la gente de los pueblos pesqueros del sur de islandia es igual de bruta que la gente de acá. No vas a encontrar la felicidad en islandia, me decía mi papá. Y buena razón tenía. Existen dos clases de personas, las que son brutas y las que no. Yo no soy bruta en realidad. Soy simple, que es distinto. Bruta es la gente del campo. También existen otras dos clases de personas, las que tienen problemas y las que no. Yo no tengo problemas por suerte. Me mantiene mi papá, y cuando ya no quiera mantenerme, pues me casaré y seré una mantenida otra vez. Y cuando vaya al infierno, en caso de que diosito no me perdone cuando llore sobre su regazo, porque sé que he pecado y dios sabe que me arrepiento, cuando vaya al infierno pues, no tendré ya de qué preocuparme, pues cuando uno muere ya no se padece hambre, frío o alguna de esas cosas, o por lo menos eso dice la biblia. Los mormones dicen que se acerca el fin del mundo, y qué diablos, hace siglos que se viene acercando. Hasta mis cáctus se dieron cuenta de ello. Pobrecitos. Ellos no se lo merecen. Yo en cambio, sí, yo sí que lo merezco. Por los cáctus que lo merezco. Si no he desperdiciado años de mi vida yo, con esas cosas adictivas como el warcraft. El world of warcraft. Adictivísimo. Me metí en un server de turquía, o alguno de esos países donde las mujeres son infelices, pero tenemos guild latina y todo. Acá las tontas son infelices, pero allá ni saben lo que es la felicidad. Y yo sé de lo que hablo. No soy bruta, soy simple nada más. Aprendí mucho de esta vida y de los mormones. Dios sabe si he aprendido.
Ahora cuénteme de usted. Es judío? (…) ¿Que no cree en dios? ¡Cómo! Cómo es que no cree en dios! ¡No! Cuando yo era chiquita, papá me dijo…


Telón.

lunes, enero 05, 2009

Tu hermana tiene facebook. primer acto (próximamente, segundo acto)



Laura y emilio recostados en camas separadas, con el aire acondicionado y el warcraft con el server caído. La crisis existencial los abruma.

LAURA: Hoy me dieron ganas de escribir. Así que fui y prendí la compu. Como si escribir fuera, no sé.
EMILIO: Hacerse una paja.
Tocarse la linda conchita... Esto no es, literatura.

EMILIO: Hoy es re fácil para una mujer. Escribe un poema sobre su cachucha, y listo.
LAURA: El hombre es quien la aplaude.
EMILIO: Pero el hombre sólo se divierte. Observando las creativas y ridículas formas que tienen las mujeres de llamar su atención.
Es que. Es muy agradable para una mujer oír que, es única entre mujeres.
Esto no es, literatura.

LAURA: Pensé en escribir sobres las inesperadas, y aún recientes, teorías acerca de la homosexualidad de la mayoría de mis novios.
EMILIO: Como no te la podían poner ahora pensás que se la comen.

Ir y escribir. Un “buen” cuento. Un “buen” poema. Eso no es, literatura.
EMILIO: Hasta Hemingway hablaba de escribir “buenos” cuentos. Yo había escrito un buen par de cuentos decía, durante su estadía en París.

Escribir un buen par de cuentos como una cosa mecánica. Un buen escritor escribe un buen cuento, un buen albañil construye un buen edificio, un buen zapatero te arregla bien el zapato.
EMILIO: Una buena yegua te chupa bien la...
Todos hacemos bien nuestro trabajo. El trabajo requiere práctica. El aprendizaje de una serie de técnicas. Eso no es, literatura.
EMILIO: El arte va más allá de eso.
LAURA asiente con la cabeza.

LAURA: También pensé en algo por lo cual me había estado lamentando en estos días, incluyendo el día de hoy. Realmente me lamentaba hoy acerca del hecho de que me estoy quedando sin pretendientes con guita. Eso es algo que verdaderamente, me preocupa.
EMILIO: Eso te pasa, por ser tan exquisita.


Nadie lee este blog. Es un hecho.
EMILIO: Es que vos no lees otros blogs.
El blog no es, literatura.

LAURA: Una vez una persona me dijo lo siguiente: “Me gusta cómo escribís... ¿Nos linkeamos?”. No le respondí. Y nunca me linkeó.

He aquí.
Mi insatisfacción.

LAURA: Se supone que esto no es... Es decir... Yo no subo un poema al blog con la misma intención con la que mi hermana sube una foto al fotolog.
EMILIO: Sory, tu hermana tiene facebook.

Laura se levanta a probar si ya se puede entrar al warcraft. Parece que no.

EMILIO: Buscá en google si hay algún otro server copado, pero no tan aburrido como el night. Na gila, en poringa no vas a encontrar!!! Jaaa. En taringa tampoco. Da, no seas gila. No!!!!!!! Volvééé. Ponéééé. Seehh eessa. Qué pedazo de yegua. A ver, pasamela. Guardala. Tomá. Enchufalo ahí. No lo miré así, ete no tiene virus.
LAURA (mientras examina el objeto): la otra vez me metiste un troyano con tu mp3.
EMILIO: Pero este no tiene. Da, guardamela. Che, ¿qué hacés mañana?
LAURA: Voy a pegar un flight a silvermoon pa entrenar la pet.
EMILIO: Sobre cómo el warcraft puede arruinar una vida.
LAURA: Cayate. Y ah, prestame 200.
EMILIO: Para qué.
LAURA: Para pagar el alquiler.
EMILIO: No sería lo mismo que pagues el alquiler en vez de la entrada y me pidas directamente para la entrada?

Una mujer no tiene dinero. El hombre, se lo da. Eso sí es, literatura.
EMILIO: Te presto si me das algo a cambio.
LAURA: Qué querés.
EMILIO: No sé, qué ofrecés.

Sobre cómo entonces una mujer, entrega. Eso es, literatura.
EMILIO: Na, no quiero. Estás muerta. Te toco y no se te mueve un pelo. Eso no me excita.
LAURA: Oh, mentira. Si me gusta.
EMILIO: Mmm ya sé. Masturbate en frente mío. Yo observo.

Sobre cómo una mujer, accede a ciertas cosas, por dinero. En este caso, para ir a ver Radiohead.

.
..
.

EMILIO: Es re divertido ser amigo tuyo.
LAURA: (...). Seh.

lunes, noviembre 17, 2008

BORGES INSPECTOR DE PAJARITOS

Batalla campal en un café que queda por la 27 y Buenos Aires. Sí, en Córdoba Cap.

EMILIO: A jorge francisco isidoro luis diaz borges, Perón Perón lo retiró de su altísimo puesto de bibliotecario para ascenderlo al cargo de… inspector de. Aves.
LAURAquepareceuncadáver: Mmm. Borges inspector de aves (silencio) (y correspondiente meditación). Por qué no de ovejas? Borges pastor de ovejas.
EMILIO: No. Aves. AA ves.Y por favor, no me interrumpas.
(Laura le hace una mueca cochina*). (*Cochina/o: adj. Relativo al cochino, o cerdo, dícese de todo aquello que hacen los cochinos, o cerdos).
EMILIO: Qué cochina sos (hace una pausa y sigue). Borges, ENTONCES, se sintió sumamente ofendido ante semejante aberración contra su persona, por lo cual se vio dignamente obligado a responder ante semejante injuria, mm de qué manera? Pues nada más ni nada menos que escribiendo un lindo cuentito llamado “La fiesta del monstruo” donde los peronistas, no hacen otra cosa que, destripar, a un pobre, (e inocente), judío.
LAURA: Mmm (...). Mi viejo es peronista. Pero jamás destriparía a un judío. O por lo menos no a uno que gane un sueldo menor.
EMILIO: Pero borges está diciendo que los peronistas son nazis.
LAURA: Mi papá es peronista. Y no es nazi.
EMILIO: Pero borges está diciendo que los peronistas son nazis
LAURA: Pero te digo que no.
BORGES: Los peronistas son nazis.
LAURA: (sorprendida) Ohh, joven Borges! Pues no.
BORGES: LOS PERONISTAS SON NAZIS.
LAURA: NO.
EMILIO: Si lo dice jorge, nuestro mayor representante de la literatura e intelecto argentinos, debe ser cierto.
LAURA: sí, y tu hermana me la...
EMILIO: CON MI HERMANA NO TE METÉS, YEGUA.
LAURA: SII, A TU HERMANA LA VOY A AGARRAR Y SE LA VOY A CH…
Emilio pega un manotazo fuerte sobre la mesa y hace callar a laura.


Todos los personajes hacen mutis mutis.
Telón.

desidia:

Con mucho sueño…
estuve acostándome muy temprano
y levantándome muy tarde

creo que hasta ya mi cuerpo
no quiere vivir.

Borges inspector de pajaritos
Palomitas
Abejitas
Borges centauro
borges pastor de ovejas

caballero nórdico

Se compenetra
Se camufla

En unicornio azul.


Libar mi néctar

Soy una florabiertaflorecida

Para mi unicornio
Azul

lunes, mayo 12, 2008

1.

Me duelen las piernas de tanto ver mujeres, mujeres objetos, mujeres cosas, mujeres animales, me duelen la espalda, y los hombros. Arrastro la carga, la terrible y pesada carga, de ser mujer.
Me duele en las manos, en la incapacidad.

Puedo evadirme, hablar con hombres, lograr igualarme, encontrar en ellos un reconocimiento, pero sigo siendo, mujer. Está dentro mío, en mi naturaleza. Tiendo a pensar, a sentir. Tiendo a querer, ser un objeto. Un objeto de placer para los hombres. Tiendo a reducir mi existencia, a eso.
Quiero hablar sobre el fastidio de ser mujer. Quiero hablar sobre el fastidio de ser persona. Sobre el fastidio de no poder, crear. Quiero abrir las manos y abarcarlo todo, sentir que puedo controlarlo, y conocerlo, pero no. El fastidio entonces de no poder. De ser, insignificante.
Quiero que el poeta despierte, se acerque a mi puerta y me traiga no una paloma, sino un buitre enfermo, después ponerlo en una jaula y darle rebanadas de mi carne hasta que acabemos los dos.
El poeta reniega de todo menos de mí. Sirve vino y toma las dos copas, abre el diario y su ojo recorre cada fractal, cada circunferencia, cada vector.

La calma que sigue al orgasmo. De eso quiero hablar ahora.

2.

Sí, dimos vuelta a la manzana para verlas denuevo sentadas en la vereda.
Hoy la moda es lila, así que con pollerita una, remerita rayada la otra, le hacían propaganda a milka, como decía mi amigo, mientras mandaban mensajitos con el celular, o se sacaban fotos sexys para después subirlas al fotolog.
No, Juli es la petera. Me dijo (vía Internet, no la conozco personalmente) que no le gusta ir a los lugares donde hay gente, así que los findes sale con su “amiga emo” o su nuevo “novio hardcore” y van al callejón que queda entre 25 y 9 de julio, cerca de la ypf. Ahora con el frío, la imagino allá sentadita frente al negocio donde hacen tatuajes y venden remeras de bob marley (antes vendían de metallica).
Me la imagino con su flequillito rubio, con su carita de nena, y con su boquita con la que hizo tantos petes según ella, tan orgullosa de tener 14 y haber ya perdido su “virginidad de boca”. Conste que estoy usando sus palabras textuales. No me creés? Tengo las conversaciones guardadas. Después te las muestro si querés.
Le mentí y le dije que yo la perdí a los 15, y le hablé de mujeres, y de que entre mujeres es mejor, porque sabemos lo que nos gusta, me dijo que sería “fantástico probar algo con chicas”. Me habló de que cuando “uno está en pedo hace cualquiera”.
Y bueno, voy de a poco. Hago mi trabajo.
Ahora de regreso a córdoba, claro, no soy de cba, estudio en cba, de regreso, reflexiono. Mi amigo mío, mi querido amigo, y no digo que sea la mejor persona, pero es lo que hay, mi amigo tan fiel quiere pegar una nena de 8 o de 10. Yo sólo quiero esta, de 14.
Sí, dimos la vuelta en el fitito y saqué unas fotos, a la noche se las paso, saqué fotos porque ya que tenía la cámara. Vos también las querés? Bueno, después anoto tu mail. Cómo te llamás? Un gusto. Laura. Dimos la vuelta porque queríamos verlas de nuevo, sobre todo él, le había gustado la de pollera lila. Se las paso esta noche a las fotos, mi compu de cba, una dual core, es mucho mejor que la de casa.
Nos vamos a pasar las fotos y yo le voy a decir, o él me va a decir, que no me ponga triste, que algún día tendremos suerte, que él pegará una nena y yo tendré el placer de conocer a juli, que no me preocupe, y yo le diré que, si no pegamos nada, cuando tengamos 30 y estemos bien frustrados y no tengamos nada que perder, una noche vamo al centro, agarramo una rubia hermosa de 20, la secuestramos, la llevamo a la quesería abandonada que está en medio el campo, donde queríamos hacer un asado una vez, la metemos en el auto, la llevamos ahí, y una vez dentro, primero yo hago mi parte, por delante, y después mi amigo, la suya, por detrás. Y ahí nomá yo me voy y me subo al coche, para no ver lo que sigue, me tapo los oídos, para no escuchar lo que sigue. Pero lo imagino:
Pacho sacaría su machete de carnicero, que le compró por mercado libre a un porteño que también vende medallas nazis, digo que sacaría su machete, y se sacaría al fin, y luego de tantos años, las ganas, que acumula desde que me acuerdo.
Después, nos suicidamos.

sábado, junio 30, 2007

Poética para otro muchacho que conocí



La Nena..

I
La nena va caminando, escurridiza

con su pollerita de jean
dobla por san luis, luego roca
sólo se escucha
el murmullo de las hojas
y algún auto lejano
ahora por colón, a la derecha
las calles,
apenas
iluminadas

al fin, la nena llega
el nene la espera y hace pasar

la nena se saca las botitas
mientras el nene acomoda cosas
la nena se mete en la cama
el nene sonríe
el calor de las sábanas
y las frazadas de colores
la luz que el nene apaga
la luz de la compu que queda encendida
la respiración del nene que se acerca
y se acuesta, bien al lado
de la nena

y la nena
que se queda a dormir
sin avisarle
a sus papás

II
El nene practica
ejercicios de guitarra
la nena muerde las lapiceras
y no las usa

El nene prometió
canelones con salsa blanca
la nena tiene que rendir
prácticos
parciales
y finales
para volver a su pueblo
y comer los canelones
con el nene

La nena recuerda los piecitos calentitos
del nene
aquella primera vez
el nene, también los recuerda

La nena todavía lee cuentos de Edgar Poe
el nene todavía escucha
dimmu borgir

El nene sueña con la nena desnuda
untada en chocolate
la nena sueña con
el nene
dándole contra la pared
en la sala de ensayos
donde se junta a tocar
con otros metaleros
temas
de dimmu borgir

La nena está dormida
el nene también lo estará?
La nena está resfriada
el nene no
La nena tiene hambre
el nene va a la cocina
y trae sanguchitos
que le preparó
su mamá

III
La nena tiene
veinte años
el nene, dieciséis
pero eso a la nena
la verdad
no le importa
ella ya tuvo
dieciséis
y él pronto
tendrá veinte

La nena duerme entonces
con la conciencia
tranquila
mientras el nene
practica riffs
de dimmu borgir

viernes, junio 29, 2007

Retrato

I
El hombre dibuja a la niña


hay un estremecimiento
un instante
un fulgor.

Los trazos finos
gruesos
más gruesos
grises

gris

grafito

gris.

El hombre dibuja a la niña
exagerando
sus rasgos

la niña observa el dibujo
ella en el dibujo
ella el dibujo
el hombre y la niña
la niña el hombre.

II
La niña retratada
en una grotesca
caricatura

grafito

la niña retratada
por un hombre
que la dibuja

grafito

los cancanes le transpiran
debajo
de la pollera

hay una cierta
musicalidad
en sus ojos
en sus pupilas

un brillo
un instante
un fulgor.

III
El hombre dibuja a la niña
y la desdibuja
no la mira a los ojos
no la mira

delinea su rostro
su cuerpo tibio
sus piernas

sus piernas
las roza
sutilmente
con cada trazo

mientras la niña
transpira.

Grafito

un estremecimiento
un fulgor.

domingo, junio 17, 2007

La existencia

Lo siento
en mi vientre
cómo crece
se mueve
siente
percibe
vive por mí

decido matarlo

lunes, mayo 07, 2007

Cancioncilla para mi niña



I
(Falta una hora)

Mi niña se cayó en el río
los juncos, las totoras
anunciaron
su muerte

II
Pan casero
aún tibio
en mi canasto
cubierto por las flores
del mantel, cuidadosamente
doblado
los juncos, las totoras
anunciaron
su muerte

III
Un vestidito
color carmín
sus labios de fresa
las piedritas en los bolsillos
las sandalias, en las manos
las mojarritas
a la par de los trocitos
de bizcocho
que ella iba
dejando caer
en el agua clara
los juncos, las totoras
lo anunciaron

IV
Quisiera pescar, había dicho
quisiera pescar pececitos de colores
Pero en el río no hay
pececitos de colores
Qué hay, en el río?
En el río hay... mojarritas!
Y mojarritas fueron.
Los juncos, los malditos juncos
lo anunciaron

V
Mi niña se ahogó en el río
podría haberme ahogado yo también
pero no lo hice

mi cobardía
los juncos, las totoras
con su tranquilo
mecer
anunciaron

VI
Dentro de una hora
el cielo no será de día
lo que habrá de anunciar
definitivamente
la muerte
de mi niña

VII
Su cuerpo
flotando
en el agua
los juncos, las totoras

los juncos

las totoras

martes, mayo 01, 2007

Carta de amor



Dos sobre lo irremediable

Amor, amor mío
ayer me enamoré
de otros hombres
......

Amor
veo qué sucede
cuando sacás un pececillo del agua
como también veo lo que sucede
cuando nuestras noches
se vuelven rutina

Tres sobre la conservación...

Las hormigas buscan alimento
como un indigente
busca alimento
pero la supervivencia
del ser humano
ya es un poco
más compleja
buscamos amantes
nuevos amantes
para sobrevivir

... y el supuesto, placer

Un orgasmo
no es un orgasmo
es alguien, que por momentos
está conectado
a nosotros
hasta los últimos átomos
de su existencia
un orgasmo
es el opuesto
a la soledad

Amor, somos lobos hambrientos
en busca de carne
siempre en busca de carne
de nuevas carnes

Uno sobre la dificultad de ciertos...

Amor, amor mío
ayer te soñé..
enamorada de otros hombres
te soñé
con tus miedos de estar solo
pero no es culpa mía, amor
algunos ya somos
un poco más complejos
ya nos existan
no solo cuerpos
sino ideales
y para empeorar
nuevos ideales

Dos sobre la no aceptación

Amor, mi dulce amor
no intentes volver
ya te lo dije
ayer me enamoré
de otros hombres

no intentes convencerme, amor
las contradicciones
son la base
del pensamiento
humano

Otro sobre lo irremediable
(y por último)


Amor
todo, todo
termina
el amor,
también

domingo, marzo 25, 2007

Poética para un muchacho que conocí

LO PREVIO.
Una pequeña presentación: gordito, ojos verdes (azules de noche), pelo largo, negro, se lo quería cortar, le pedí que no. Un poema, me pidió.
La verdulería cerca de mi casa. Zanahorias, rabanitos, achicorias.
- Dame dos kilos de bananas, y un melón.
No hay nada más excitante que un chico bonito, buscando un melón. Agarrándolo con sus dos manos, pesándolo, guardándolo en una bolsa, “algo más?”.
- Flaca... algo más??...
- Eh... sí, no, nada más... - y me voy, deseando... con intensidad.


Yo venia caminando por dean funez; córdoba, cuando llueve, no es tan, desagradable; caminando por dean funez venía, cuando me pregunté quién había sido funez, por qué su nombre era digno de una calle, y me acordé de mi profe de literatura argentina I. Sus chistes, su pelo gris, su chaqueta roja, y esa tarde que lo vi en la biblioteca e imaginé ser la mujer, que se lo garcha todas las noches, con la que tiene muchos hijos, y una linda casa.


LA FIESTA. PROPIAMENTE DICHA.
Un campo, una casa. Por allá un molino, por allá caballos, por allá horizontes, por allá más campos. Es decir, una casa, en un campo, rodeado de campos. He aquí una descripción, del lugar.

Fiesta nocturna. Boliches.
Cuando una mujer arriba a una fiesta nocturna o a un boliche, lo primero que hace es ir al baño, para ver si sigue luciendo tan hermosa como se veía antes de salir. Así que, no bien llego, me voy para el baño, donde mirándome en el espejo, ingiero unas pastillas, saco del bolsillo una petaca, tomo hasta la mitad, y me siento en el suelo, piernas abiertas, codos en las rodillas, a esperar resultados.
Mientras tanto me entretengo, con una interesante disputa, entre dos lindos trabas. Rubias, hermosas. Mi sonrisa, mi satisfacción, nunca, como aquella noche.

Una muchachita pequeña tal vez de 16 años, fumaba cigarrillos en soledad echada sobre un grande y cómodo sillón. Sus ojos denotaban cierta tristeza, tal vez porque sus planes para aquella noche habían fracasado. Además de fumar, no hacía otra cosa que ocupar su atención en los variados divertimentos ajenos, y fue así cuando divisó cierto agradable muchacho en medio de los numerosos invitados, que bailaban como energúmenos y locos incitados por la lujuria y la orgía desencadenadas por aquella otra muchachita de los cabellos despilfarrados que no había tenido mejor idea que hacer un pequeño streep arriba de la mesa, y ponerse casi en bolas. Este agradable muchacho que divisó la muchachita tristona de 16, medio a los empujones, medio no, se abalanzó entremedio de la gente para alcanzar los equipos antes de que otro tomara el definitivo control sobre ellos. Una vez allí, efectuó un cambio de discografías, y fue así que comenzaron a sonar Chemicals. La muchachita solitaria sonrió pero tuvo que des sonreír al ver a la desagradable cabaretera de cabellos despilfarrados acercarse con su chico de ojos celestes, el verdulerito, y echarse los dos bruscamente sin ningún reparo ni respeto sobre el sillón donde ella se había instalado primero. Luego tuvo que aguantar verlos besarse descaradamente y acostarse ella encima de él, y besarlo por donde se le ocurriera, y tocarla él por donde se le ocurriera, todo a dos centímetros de la muchachita, que decidida, jamás abandonaría territorio. La despilfarrada, es decir yo, :D, sintiéndose incomodada por la presencia de aquella posible pendejita conservadora, se detuvo en sus quehaceres y le preguntó desquiciadamente si quería participar. La pobre ya no pudo soportarlo y se vio obligada a abandonar campo de batalla, no sin la peor cara de culo existida y por haber. La cabaretera y su verdulero danés (porque había vivido un año en Dinamarca) se rieron y se sintieron levemente, levemente, culpables, pero continuaron con su desenfrenado y erótico manoseo e intentos de desvestirse, hasta que el muchacho, al fin, se la llevó a una de las habitaciones.

LA CULMINACIÓN. EL ENCUENTRO PROPIAMENTE DICHO.
La vida es bella.

Es bella, cuando te tiran en la cama.
Es bella, cuando te desabrochan, el corpiño.
Cuando lentamente
te sacan
la bombachita.

Escribir un poema

no es cosa sencilla
si no se es poeta, respondí.

Pero exigió.


(esta, una foto robada de su espacio del msn)


miércoles, febrero 28, 2007

Del porqué quiero ser un hombre. Parte III

Estoy en el dormitorio vestida con ropa del cumpleañero, no sé bien para qué, cuando ella entra y me ve de espaldas, frente al espejo, en un estado de locura extrema, a punto de estallar. Qué hacés, me dice. Me tranquilizo forzadamente y acomodo la camisa sin dejar de mirarme en el espejo, tratando de no mostrar debilidad bajo ningún sentido. Por qué te cambiaste? Responderle significaría mentirle o decirle la verdad. Y el silencio viene bien.
La observo a través del espejo redondo. Ella se encuentra detrás mío, no tan cerca, y también me mira. Hago como que me sigo acomodando la camisa para hacer tiempo, quiero ver qué cosas tengo a mi disposición dentro de aquel cuarto. Visualizo rápidamente un equipo y unos cds. Me acerco. Ella se sienta en la cama, esperando, no sé qué esperando. Busco radiohead. Radiohead, radiohead, radiohead... acá. Bien. Una pregunta como las que hago siempre, a cualquiera:
- Te gusta radiohead? – en ningún momento pienso en la posibilidad de escuchar un no como respuesta.
- Sí. Me encanta...
- The bends? – y asiente con la cabeza (la miro por el espejo). No es el mejor disco, pero planet telex...
Sonríe como una princesa pero ya no tan virgen. Bueno, el cambio sólo se produce dentro de mí. Pero igual sigue teniendo cara cabello y manos de princesa, de dulce princesa. Piernas también.
Pongo planet telex, bastante alto. Ese es un tema que me excita sin necesidad de rubias ni princesas ni syd barrets ni cualquier tipo de rockerito o chico poeta o chico cine, como me suelen gustar.
Me le acerco y me siento al lado, las dos a los pies de la cama.
- Te gusta bailar? – me responde que sí – no me bailarías...? – y se echa a reír. Se ve que soy un gran circo para ella. Un ridículo circo.
- Y... pero no sé bailar radiohead...
- Si te gusta de verdad, vas a saber... – y tomándola de las manos, la hago poner de pie, bien en frente mío.
You can force it but it will not come...
La tomo de la cintura y le hago mecer las caderas, a la par de los acordes y los tiempos. Le canto imitando a Thom, logro que cante ella también. Y se ría.
You can taste it but it will not form...
Le digo que cierre los ojos, así se inspira mejor. Y mierda que lo hace. Se mueve como una culiada. Es tremendamente flexible.
You can crush it but it´s always here...

You can crush it but it' s always near...
Para comenzar a sentir su piel de princesita virgen deslizo mis manos por debajo de la remera, pero solo a la altura de la cintura, y acompaño sus movimientos circulares y su tirarse de vez en cuando levemente hacia atrás, teniendo que sostenerla para que no se me caiga. Por dios, es tan hermosa... La veo y es tan hermosa... Todos y cada uno de sus lunares y todos y cada uno de los bellos que pueblan sus hermosos brazos. Toda ella hermosa, hermosa, de los más hermosos que puedan haber.
Mientras baila, me enciendo de una manera jamás vivida, toda mi alma, se concentra, toda, cada átomo, cada partícula, se concentra, toda, en mis manos boca y entrepiernas. Hiervo como un mar salado, un mar salado bajo los rayos del sol. Pero me las tengo que aguantar. Es a ella a quien debo hacer hervir.
Bien. Me pongo de pie y la tiro con vehemencia sobre la cama. Mentira, jaja. Trato de pensar qué puedo hacerle. Las últimas veces, tengo que admitirlo, me fue mal. Aborrezco chupar conchas. Y las conchudas lesbianas, siempre quieren que les chupes la concha. Nunca probé, la verdad. Pero prefiero morir antes de hacerlo. Y si esta yegua resultara ser una de esas, me chuparía bien la concha, y me mandaría a mudar. Por dios, que ordinaria que soy.
Decido que ya fue. El azar no siempre es perverso. Me dejo llevar por mis instintos. Me arrodillo sobre los mosaicos rojos, mientras me sigue bailando, aún la sostengo desde la cintura, bien, así, empiezo. Lamo su piel, todo su vientre, le levanto un poco la remera, miro su pancita, perfecta pancita, de niña, o de princesa, virgen princesa, lamo aquí, allá, ahora ella se detiene, deja de bailar, y me observa sonriendo, la pongo de espaldas, para negar su bello rostro claro que no, lo retengo en mi mente, sigo besándola, agradezco que no tenga esos hoyuelos que suelen tener las mujeres detrás, a la altura de la cintura, no me gustan, para nada, también le acaricio las piernas, y exploro si el pantalón tiene cierre o botones, descubro que botones, comienzo a desprenderlos. Y radiohead, y radiohead... La hago girar nuevamente, tropiezo con un lunar negro, otro de los suyos, cuidadosamente matizado con la bombacha negra que encuentro al abrir en frente de mi cara y nariz, que ya muy negativa exige encontrar agradables aromas, los pantalones militares que tanto me desestabilizaron en un comienzo. Pantalones de lesbiana macho. Papel que quiero para mí. Recorro la piel que rodea ese horizonte y luna negros y elevo mis manos a través de su cintura para alcanzar así aquellos dos par de melocotones rosados que se esconden debajo de un corpiño que ya imagino, inevitable, negro. Lo desabrocho, sí... Mi dulce princesita virgen... Yo voy a ser quien te desvirgue...
Ahora sí, pero no la tiro con vehemencia, sobre la cama, sino que la siento, con suavidad, sobre la cama, y ahora sí es tiempo de pensar en mí, y ya no me importa nada, al grano, le saco la remera y el corpiño, y empiezo, y no me importa nada, y trato de hacerlos entrar de lleno en mi boca, y los lamo como si fueran helado de vainilla, o de banana con dulce de leche, pero el placer no es el mismo, este es el placer de la carne. Los lamo y se ve que ella está excitada, porque gime como puta, ya no como princesa virgen, y, no importa, porque al fin y al cabo, es una princesa. Mi princesa. Mis manos descontroladas quieren ser labios, mis piernas labios entrepiernas labios senos labios todo labios, me reduzco a ese par de labios, por momentos soy solo un par de labios, nada más ni nada menos, que un par de labios, el resto de mi cuerpo y percepciones ya no existen, se concentran en el sentido del tacto que arde activo al recorrer los senos de esta rubia de seguro bien no importa.
Noto que hace dos horas que ella quiere sacarme la camisa, pero no, dejo que se desespere queriendo explorarme también pero sin poder hacerlo.
Radiohead ya no es radiohead, es decir uno ya no puede percibir correctamente si ya empezó el segundo tema, si ya terminó el disco, si empezó otro. Nada importa. Solo importa seguir lamiendo y manoseando hasta no sé hasta qué, pero con mucha fuerza, y como si fuera la última vez, o como si fuera el fin del mundo.
La rubia princesa desde que se echó para atrás en la cama, ella solita, gimió y gritó como perra, y antes de que se me cansara, bajé otra vez hacia abajo claro, y se la chupé pero con la bombacha puesta. Y fueron dos segundos, porque la muy yegua estaba abierta como no sé como qué. Todo estaba afuera y con tocarlo un poco ya estaba. Así que dos putos segundos fueron. La cosa es que una vez que empecé, pasaron los tal vez dos segundos, y la muy perra me agarró con fuerza de la cara y me alejó sin consideración de mi dulce manjar, para que me detuviera, porque ya estaba.
Así es que esta princesa, al terminar, quedó toda reprimida y comprimida, quedó toda dura, los pies tan tensos, los ojos y la cara fruncidos, respirando con fuerza, en fin, me levanté dejándola tendida, para mis suertes, justo terminaba bones, esperé el excelente final, detuve el cd, lo saqué y guardé en su respectiva caja y al irme, mientras cerraba la puerta detrás de mí, escuché casi como un llanto, o una súplica, un simple:
- A dónde vas...???
Y me fui. Satisfecha.



(greenwood para ustedes)

martes, febrero 27, 2007

Del porqué quiero ser un hombre. Parte II



Cumpleaños en casa de barrio aristocrático y cordobés. Entro por el patio, y lo que salta a la vista en primer lugar: una pileta, un par de tremendos autos, y palmeras, lindas palmeras. Altas palmeras... verdes palmeras. Alguien me abre una puerta de madera cuidadosamente barnizada y me hace pasar. A la casa propiamente dicha, digo.
Adentro, lo que voy distinguiendo a mi paso por el comedor: equipos de puta madre (pero en el living, es decir, los diviso), una pelirroja delineada y vestida toda de negro, típico, un decorado con objetos de alfarería, tapices rústicos colgados en las paredes, también una infinidad de cachivaches en las estanterías muebles o en donde sea, cachivaches de esos que conseguís en el paseo de las "artes", una rubia con cara de hombre, pelo largo y lacio echado hacia atrás, sostenido por una bincha, teñida por supuesto, tachas en la cintura, sin tetas, con chichas, y labios bien rojos, cara de hombre, dudo si es un traba o algo parecido, pero no, esta rubia es una mina, bueno, ahora en la cocina, la rubia la gorda pelirroja una castaña medio cheta y yo. Estamos. Ahí. La cocina, llena de frascos con semillas o granos de avena, la heladera repleta de carnes o alimentos embolsados, ravioles adentro de un táper, atún, salchichas, mucho vino, mucha coca, en la mesada fernet, fernet y más fernet. Cinco o seis, en la cocina, apretados, la pelirroja la castaña y yo (la rubia en el living, con los equipos, preparándose, ella va a cantar), el resto, (cinco o seis, menos tres minas, son dos o tres) vagos. Con uno hablamos de pink floyd, su remera dice the wall. La castaña se entromete en nuestra conversación, y me ataca.
- ¿A vos te gusta pink floyd? – como sorprendida y como fingiendo curiosidad. Todos los allí presentes (incluyendo por supuesto al que cumple años) excepto los infiltrados, todos todos, estudian música. Ella sabe que yo no, y por tanto supone que por eso yo no podría estar hablando de pink floyd, de música, porque eso es algo de lo que podría estar hablando ella, no yo, que no estudio música. Sí, tal vez me hago la cabeza.

- Querida, hoy en día, quién no escucha pink floyd... - porque si se siente no sé quién por escuchar a los drogones es una idiota, hasta el cumbiero de abajo tiene discos de pink floyd.
- Qué discos tenés – ya no con su anterior carita angelical y de buena onda, sino con los dientes y ojos de la competencia. Del querer superponerse a mí de alguna forma. Del querer comprobar de alguna forma que ella es más digna (que yo claro) de decir que escucha pink floyd. Algo tan sofisticado en estos días.
- Tal, tal y tal. Y unos compilados – creo que digo eso.
- Ah, yo los tengo todos en mp3 – ojo, "todos" – pero me los voy a ir comprando uno por uno originales – ojo, "uno por uno", "originales", jaja.
Castaña... primero, qué mierda me importa? Segundo, no para castaña, sino para el mundo... ¿qué mierda es esto? ¿Hay como una obligación cultural de tener que tener todos los originales de pink floyd? ¿Te da alguna especie de posicionamiento social y cultural elevado, el tener todos los originales de pink floyd? Castaña... ¿verdaderamente te gusta pink floyd...? O escuchás nomás para posicionarte... Tal vez me hago la cabeza.
Aclaro que a esto lo escribí antes de cursar sociología del discurso. Estabamos en primer año de nuestras respectivas carreras. Acabábamos de llegar a la gran ciudad. Eran tiempos de universidad, arte, intelectualidad, y sobre todo, creértela.
La cuestión es que ignoro a esta castaña, ya no quiero hablar más al respecto. Jamiroquai de fondo, qué raro pienso, no sabía con qué me iba a encontrar, pero jamiroquai? nunca se me habría ocurrido, igual todo bien con jamiro. No me atrevo a ir al living, por la rubia, es harto desagradable. Las luces ahí están apagadas, de ahí viene jamiro, ahí están los equipos, pero acá está el fernet, mi nuevo amigo pink chamullándose a la pelirroja gorda, pero es fea pienso yo, y bueno pienso yo, es lo que hay pienso también yo. Me gustaría saber qué piensa él.
Algo que escucho bastante, incluso del cumpleañero: y vos quién sos?, dirigido a mí claro. Y mi respuesta: laura, amiga de valeria. Y se sonríen, más que nada los vagos. Ya debe estar por llegar, ponete cómoda. Gracias.
Pasa el tiempo, me fumo unos puchos en el patio, me aburro, voy a la cocina, siguen los mismos de antes, me aburro, hago un recuento, visualizo tres posibles, me voy al más lindo, ojos celestes, alto, flaquito, le tiro unos palos, ya está, disfruto de ese ya está. Me voy al baño, al patio, vuelvo, lo caliento, me voy otra vez, total ya está. Mientras no venga valeria. Bien. Vuelvo. Me lo llevo al fin, a la escalera. Nos tocamos, besamos, me acuerdo de que no me depilé, les hago poner led zeppelin, no sé a quiénes, pero ponen. El chabón, javier, quiere coger, pero yo no. A todo esto, ya son como las dos de la mañana, pasó una hora y media. Ah, me salteé la parte donde el cumpleañero y su banda tocan, parte en donde yo me fumo unos puchos en el patio. Es preferible que no mencione nada respecto a qué tocaron o cómo tocaron, o cómo cantó la rubia cara de macho.
Y ya un poco deprimida... ¿dónde está mi rubia? Con su carita de princesita virgen?

Javi pregunta qué me pasa, le digo que extraño a mi princesita virgen. Se empieza a morir de la risa cuando se da cuenta de que me refiero a la rubia bi valeria. Le digo que no estropee mis idealizaciones, que no me joda.
No pasan diez minutos. Y llega. Pantalones anchos militares, arremangados. Remera sencilla como la de la tarde, pero negra, y con un escote de la re putísima madre. Los cabellos mojados, recién bañada y perfumada, incluso hay gotas que le caen del pelo y recorren brazos y pecho, y la re puta, madre. Algo... Ella me ve rápido, se me hizo tarde, me dice. La concha de mi hermana. Algo... se me descoloca en la cabeza.
No me siento lo suficiente hombre como para levantarme tremendo minón. Tampoco me veo lo suficiente hombre. Y menos quiero el papel pasivo. Va en contra de mis instintos.
Lo miro a javi, veo que no me entiende. Me levanto y me voy, nerviosa. Busco al cumpleañero, no sé qué hacer, nos vamos a su dormitorio, le comento con rapidez lo que me acontece. Mientras, el muy culiado se me ríe en la cara. Le pido una camisa, elijo una a cuadros, me pongo zapatillas y un pantalón ancho. Tampoco... La re putísima madre. ¿Por qué soy tan complicada? ¡Yo debería estar vestida como está ella! Yo!



lunes, febrero 26, 2007

Del porqué quiero ser un hombre. Parte I



Estaba en un bar con un amigo hablándome él de alex de la iglesia, diciéndole yo que no sé quién mierda es, y más tarde recordando que una vez me contaron de sus películas, y que incluso vi una cuando era más chica, la de un hotel y unas viejas corriendo por la azotea, etc., etc., etc. Digo que nos encontrábamos sentados tomando una copa, cuando me agacho para levantar algo que se me cae, y observo que se acercan, lenta y sutilmente, unas hermosas piernas de carnes más que blancas amarillas, así como de helado de vainilla, con una pollera corta de jean, pero no uno de esos jeans ordinarios, sino uno más bien fino, y sencillo, con una remera también sencilla, blanca, de tiritas, con puntillas en los bordes, pero no de esas con escote exagerado, y hablando de escote, una cadenita plateada perdiéndose en lo profundo de... unos... unos tremendos..., pero no de esas cadenitas que venden en cualquier lado, una cadenita perdiéndose en medio de unos tremendos... par... de… melocotones, seguramente con olor a pétalos de rosa, o de jazmín, jazmín blanco, como ella y toda ella, y un colgante, digo, en la cadenita, que resultó ser nada más ni nada menos que un pedacito envidiable de vidrio, que brillaba como oro 18 kilates y más de mil pelotudos habrían dado la vida por estar colgando allí, unos bucles rubios, no artificiales, que cubrían sus hombros y una buena parte de la espalda desnuda, y unos labios finos como de princesa, anunciando dientes blancos de los más blancos que puedan existir, no semi amarillos, como los suelen tener las fumancheras, más un libro a diestra y una carterita a siniestra, una elegancia y finura europeas en su caminar, y una delicadeza en su sentarse y pedir un café, y dios, qué mierda importa. Me salió todo el macho que tengo adentro. Me levanté sintiéndome un Syd Barrett, o un Jim Morrison, poeta chamullero de la puta madre, (el otro simplemente era un drogón con pinta, pero de seguro también poeta y muy chamullero). Digo que me levanté sintiéndome de esa forma y me senté en la silla restante que había junto a la mesa donde se había instalado ella, sola como estaba. Mi buen amigo al verse abandonado por mí, sonrió y se alejó, como buen caballero que es.
La vi allí, en frente mío, y la imaginé con un vestido medieval y unos guantes blancos cubriendo sus manitas suaves de princesita virgen, con un abanico también, y un paraguas, para cubrirse de los rayos del sol que podrían dañar su fina y delicada piel. Busqué en mi cabeza fragmentos de los mejores poemas que hubiera leído y ella sonrió medio tímida y medio colorada y medio virgen y medio tonta.


Mi princesita virgen...
Quisiera lamerte toda. Y olerte. Olerte acariciarte y lamer tus curvas al mismo tiempo. Tus labios cuello brazos y senos. Nada más.

El libro resultó ser Rayuela.
Rayuela... Rayuela. Ok, rayuela. Un volumen viejo. Lo imaginé sobre su mesita de luz, ella recostada en la cama, con un camisón blanco, ya apagando el velador, pensando en Horacio, sintiéndose La Maga.

- Cuántos años tenés, qué hacés, qué estudiás, cuál es tu color preferido – imitando a curt wild. Recuerdo que rió al escuchar lo último.
- Mi color preferido?... – aborrezco el rosado, pero si decía rosado no me iba a molestar, porque habría sido muy de ella, muy de princesita, virgen – el turquesa.. el azul... los azules – oh dios, le pondría radioheads azules y la lamería toda... eso pensé.
La gama de azules es para las princesas tristes, que sufren esperando príncipes azules que nunca van a llegar, porque no existen. Así que, bien. Eso pensé también.


Y sencillamente, quedamos en vernos esta noche.

miércoles, febrero 21, 2007

Tan lindo

Te veo

con una toalla fina
envolviendo tus piernas
cubriendo la mitad inferior
de tu cuerpo desnudo
sí, tal vez allí
de espaldas
en algunos casos
huir
es enfrentar las cosas

apreciamos una puesta
con todos sus matices
y efectos luminosos
rayos de lila y rosa
que atraviesan el cielo
de oeste a este
colcha al pasto
guitarra en mano
le decimos good bye al sol
a la luz del día
porque es tan solo otro día
y lo perderíamos de todos modos
air, "another day"
sentados
en el campo
no de trigo
al lado de las doscientas
viviendas
barrio de negros choros
de san francisco
pero no allí
sino al lado
en el campo
tal vez de trigo

verte de espaldas
recién bañado

cómo algo que exista
se puede creer o no
las estrellas están allá arriba
cómo podría alguien
creer o no en ellas
te digo
para correr un poco
tus límites

tenés dieciséis nomás
pero sos tan lindo
tan lindo
que te imagino
recién bañado
recién bañado y yo tendida
mientras espero
con eterna paciencia
el correr de los días
el paso de los días
y los primeros encuentros
que vamos a tener
las primeras salidas
que vamos a tener
las primeras cogidas
que vamos a tener
y las primeras ganas
que vamos a tener

de dejarnos

todo eso
este verano
lo sé
no me voy a aburrir



lunes, enero 29, 2007

Poemas nocturnos

Este es mi vagabundo / insignificante / y errático / sábado

En el dormitorio
Abierta / (yo abierta) / sobre las viejas sábanas / una mano apoyada / en el piso / ángulos agudos / entre los dedos / las circunferencias negras / de las uñas / roídas

aliento / u hocico / de fiera / escondida / detrás de las rejas / de la ventana / por las dudas / cerré con candado / uno grande / de hierro

en silencio / miro inmóvil / el mecer de las cortinas

apago la luz

En el living
Papeles blancos disueltos / esparcidos / arrodillada / en cuclillas / acomodo

la luz puntillosa / de la pantalla / esparcida / en mil rincones

melancólico / el aire fresco / de las recientes gotas / esparcidas / hacia abajo

el latir / en este cuarto / atrae seres / de las oscuras / noches de san francisco / arañas / langostas / y un indigente / alcoholizado / que me observa / desde la ventana / apoyado en las rejas / con las dos manos / y los dos ojos / dos ojos / fijos / en mí / en mi acomodar / en cuclillas.. / lo miro

nos miramos

En el comedor
(ah! / me aguanté / las de preguntarle / si no quería / tener sexo conmigo / porque por ahí / tiene sida)

Sentada / pasando los canales / bebiendo licor de uva


un cascarudo / en mi hombro izquierdo / lo destruyo / pero no se esparce / ningún líquido / rojo / tiro el cadáver / a las futuras hormigas

escucho / un no muy lejano / caminar de hombre / o criatura
apago el televisor / el gato duerme a mis pies
oigo / detrás de mí / que alguien abre / la ventana

pero esta / no tiene rejas

En el patio
Antares / y el Escorpión / en invierno / Betelgeuse / y el Cazador / en verano

En la azotea
Algunas nebulosas / las Pléyades / algunos cúmulos / de diminutas / estrellas / la galaxia espiral / un caracol de astros / que giran / en torno / a una fuerza / gravitatoria? / divina?

quisiera / antes de morir / ver un cometa / o irme con él / el Halley / por ejemplo / se llevó / a Marc Twain

un telescopio / con polvo / de años / el mío

nada mejor / que Galileo / negándose / para no morir

En el dormitorio
Cerrada / (yo cerrada) / sobre las sábanas / viejas / y no boca abajo, / buscando / desfallecer


lunes, enero 08, 2007

Improvisación IX

Espío por la cerradura
si espiara ella también
vería un ojo fruncido
curvado, con una vena violeta
y una pupila rodeada
por un blanco fantasmagórico
las dos manos apoyadas
en la puerta
la respiración intranquila
y el latir excitado,
agachado, todo de negro

espío y veo un limitado cuadro
sólo un sector de la escena
cuatro pies en un extremo
de la cama, entrelazados
que se sacuden y aprietan
oigo un gemir intenso
femenino y delicado
un gemir femenino
que me despierta y produce
ardores internos y externos
y un odio descomunal
cierro los puños
la vena morada
como un rayo en la tormenta

me levanto y alejo
con mi capa oscura
recorro el pasillo
bajo por las escaleras
saludo al portero con una reverencia
abro el paraguas
y salgo a la calle fría y húmeda del otoño

camino todo encorvado

con mis zapatos de cuero negros
cruzo y entro en el bar de en frente
pido un vodka y me dispongo
a la espera, paciente


de vez en cuando sonrío
sé que falta poco

no estoy equivocado
no ha pasado mucho, cuando
un joven, sale del edificio
con un rostro que lo delata
bebo el resto del vodka
de un solo trago
dejo el dinero y las propinas
sobre la mesa

me voy acercando
las distancias disminuyen
mi pecho comienza a latir
amaga a explotar
y reventar todas mis venas
siento que puede estar oyendo
el acercarse de mis pasos
tendida en su lecho
abierta como flor
blanca como nieve
respirando tranquila

golpeo la puerta

tonta
me abre
la empujo y tomo entre mis brazos
le tapo la boca
cierro con tranca

domingo, diciembre 24, 2006

Improvisación V

(fundamental: escuchando Careful with thah axe, Eugene de los pink, pero principalmente, de Syd Barrett)

I
Prendo sahumerios
con fragancia a ganges
a faquires y a pagodas en la noche
olor a hierbas y a especias
hindúes
tapices marrones y rojos

sombras oscuras y naranjas
humos grises que impregnan
acordes disminuidos y menores

los arcos
de las lámparas negras
como candelabros
invertidos

prendo las hierbas
y las aspiro
pechos que se llenan
de ideas abstractas y desconocidas
universos inéditos
de suma
poesía

ventanal amplio
de espejos
abierto
serena exhibición
de casas y árboles verdes
en las noches de san francisco
plenitud
en todo su esplendor

aguardando
tu llegada

II
Dos muchachas
un balcón, no muy lejos
musgoso, enredado
con perlas o cristales
que resuenan con el viento
las invito
con mis ojos

de la calle
los rayos de los focos
impiden, molestan

nos entrelazamos
fusionándonos
con aceites
manchando las sábanas
con magma rojo
y esperma
incursionando el aire
con gemidos y orgasmos
cósmicos

aguardando
tu llegada

III
Se despiden
con robustos y rojos
labios

el olor a hierbas
hasta en los más remotos
rincones

reminiscencias
del cortejo elegante
y erótico
de dos mariposas
negras y amarillas
su vuelo confuso
distorsionado
como las sombras que producen
las velas incineradas
en las paredes oscuras
y naranjas
moviéndose
como espectros

cansado y exhausto

aguardando
tu llegada

IV
Los sahumerios concluyen
las velas, las sombras

suavemente
las luces comienzan a esparcirse
desde el otro lado
del horizonte
tornando en azules
los negros de la noche

los párpados se cierran

un sonido agudo
regular, uniforme
irrumpe mis aún vivaces
sentidos
y percepciones
descansan las células
los latidos se entorpecen
y tranquilizan

barrett aullando
en medio de ensordecedoras
distorsiones

ya no aguardando
tu llegada

transportado
a otro plano, u otras
dimensiones

V
Delicadeza
del tacto
de una piel femenina, y suave
que me recorre
despertando
mis ojos

ahí estás

delineada de negro
con las piernas y brazos desnudos
explorando los espacios
entre la ropa y el cuerpo
que prácticamente
ya no es mío
tratando en vano
de incitarme

aún así
no quiero
que te vayas
mi dulce
y nocturna
princesa

pero creo
que lo haces

viernes, diciembre 08, 2006

Correspondencia II

Las moscas revoloteaban en la cocina, los platos se lucían sucios y las moscas, de un tamaño descomunal, zumbaban y callaban el silencio de la mañana, los marcados rayos del sol que entraban desde afuera dejaban ver el polvo esparcido en el ambiente que brillaba como copos de nieve en una noche de invierno, había una carta debajo de la puerta. La mesa y las sillas del living estaban cubiertas con sábanas que caían como cabellos, algunas cajas de cartón cerradas y pegadas con cinta yacían amontonadas y apiladas en un rincón oscuro. Una mujer mayor, con una cartera colgada en el brazo, observaba con detenimiento, sus cabellos ya grises recogidos en un rodete que parecía un ovillo de lana como esos que le daba al gato a veces para que jugara un poco, un vestido de esos con detalle de flores, bien para una anciana, y lentes con un aumento descomunal al igual que el tamaño y el color como ya lo dije de las moscas que se detenían a procrear en los alimentos podridos y deteriorados por el paso del tiempo. La mujer echó un último vistazo tal vez dando un adiós a los muchos años en aquel lugar vividos y salió por la puerta delantera. Se cerró detrás suyo y se escuchó un dar dos vueltas de llave, un alejar de pasos lentos y quejosos, luego un auto que también se alejaba.
El gato descansando en su cucha de trapos viejos y sucios; sólo se oían las agujas del reloj en el silencio y el limitado sol de la mañana que apenas podía entrar y esparcirse y apenas hacer brillar las partículas de polvo o de nieve, un tic tac débil, regular, un respirar de gato, en el ambiente de tonalidades naranjas y oscuras, tic tac, pecho de gato que se eleva, tic tac, pecho de gato que desciende, tic tac, y la carta debajo de la puerta.

domingo, diciembre 03, 2006

Pendejo

No, no te riás, la verdad no es gracioso. La cama llena de pendejos, es como triste. Calláte, vos siempre la llenás de mugre. Te gusta andar descalzo, a mí también me gusta, pero vos no te lavás antes de acostarte, así que no te riás, y tampoco me echés en cara que mi pijama tenga olor, y menos que las sábanas estén llenas de pendejos, porque vos con tu mugre también tenés pendejos, y te masturbás incluso el doble que yo, salí, no me toqués, hacéte el vivo nomás, me estás cansando, soltame, no es gracioso, mirá esos granos, sos un asco! todas las porquerías que comés, después los gases, eso es tristísimo, tu mugre y tus olores, y te reís de mis pendejos!, no sé qué hago con vos, no sabés ni lavarte los calzones, no laburás no limpiás no cocinás, te echás ahí, nunca le das bola, pobrecita, ni cuando llora. La verdad me iría tan bien sola. Te echás ahí, comés porquerías, y te burlás de mí, de mis pendejos, y del olor que hay en las sábanas. En el almohadón?? No hay olor en el almohadón... Bueno, tal vez... No, no te voy a decir cómo fue, te vas a reír, y no es gracioso, es como triste, no mi chiquita, no llores, a ver vení, upa, oh pobrecita, acá está mamá, a vos te es más fácil, vas al baño, volcás en el inodoro, con los pies llenos de mugre, a mí ya no me excita nada, tengo que ingeniármelas para llegar, dejá de reírte, la molestás sucio, mirá esos pies, a veces tardás tres días en bañarte, y te perfumás, me gastás el desodorante, me sale tres con cincuenta, no, no te riás gil, algún día me voy a hartar y te voy a mandar a la mierda, te vas a tener que buscar otra gila que te aguante, no, salí, no me toqués, mentira, qué me vas a amar, lo único que te gusta de mí son los orificios por donde me la metés, siempre egoístamente, quiera yo o no quiera, la culminación de tu amor por mí, lo "pragmático de tu amor por mí", son las porquerías que me volcás, cuando me las volcás, eso se lo robé a Sartre, qué?, no me hagás reír, qué lo vas a conocer, callate, pero no!!!, no!!! ves??? ves que sos un pelotudo???, eso no lo dijo Sartre!, Sartre no tiene ese tipo de frases pelotudas, qué hacés ahí, dejá eso, no, ando con lo justo, no tengo para tus cigarrillos, no, tampoco para una cerveza, es lo mismo pelotudo, tanto te aburrimos que tenés que irte a fumar o a tomar??, culiado no lo puedo creer, está... tan a la vista... que te aprovechás de mí, no sé por qué no te mando a la mierda, debe ser porque me sentiría muy sola, y más que nada por ella, no me siento capaz de protegerla yo sola, esto es serio, y vos, culiado, te reís de mis pendejos! Por lo menos yo me los lavo, trato de mantenerme limpia, y fresca, con este calor... Vos siempre tás transpirado y con gusto rancio, sí, ya sé que hoy te bañaste, te vi pelotudo, o te olvidás que vivimos en la misma casa, qué?, yo me bañé anoche, sí, estoy limpia, sí, también perfumada, no, salí, ahora no, no me quiero ensuciar con vos, salí!, no boludo, cuidado, agarrala bien, mirá, es tan linda..., qué te hacés, si nunca le das bola, lo hacés para que yo... ves? ni dos segundos podés tenerla, pobrecita... No la tapés que hace calor pelotudo. No te riás porque es triste que seas tan pelotudo, también que yo esté con vos, salí, basta, no quiero, no..., en serio, no..., me hacés cosquillas, qué?, que me querés..., cuánto me querés..., sí?, tenés olor rico, olor de... hombre, de... macho, no, salí, no quiero que mire, no, tampoco quiero dejarla sola, no, no es un ratito, no, llego rápido si me hago algo yo sola, con vos estoy dos mil años, incluso no llego, no, basta..., no......, oh......, basta....., nacho....., oh....... culiado..., qué... hijo de puta..., oh.., dios..... DIOS.......

miércoles, noviembre 15, 2006

Improvisación X

..
.

..
.

..
.

..


..
..
.

..
(Inspirado en masturbaciones con syd barrett)

Te acercas con tus ojos
y los labios entreabiertos.

los beso.
una conjunción

de labios morados
con gusto a hierbas.
los lamo para introducir una dosis
de húmedo placer.
tus manos incursionan
mi cuerpo frío
acaricio tus cabellos
tu espalda y tus brazos
mientras te sumerges en el abismo
que nos separa uno del otro

no quiero que se aclare
que juntes tus cosas y te vayas
ver cómo desapareces tras la puerta
ya lejos, en otro plano
la soledad que me abruma
y apaga lentamente

si pudiera atarte a mí
encerrarte con llave
oír tu canto, tu silencio
de pie, junto a la ventana
tus ojos fijos en el movimiento
eterno, de la ciudad
con el pantalón desabrochado
tus cabellos de arcángel
y las manos suspensas,

tus manos
aquellas que me golpean
en momentos de salvaje erotismo,
donde me vuelvo loca
y contorsiono como un animal
tus ojos
en medio de los golpes y olores,
fragancias, y sabores
que impregnan la habitación




te veo en un escenario
con las manos inmóviles al lado de la guitarra
o tocando continuamente
un mismo acorde
por inercia
un acorde
que se pierde en el vacío
nadie entiende nada
yo sí
quisiera subir al escenario
desabrocharte el pantalón
lamerte con ternura
y traerte de vuelta

me quedo suspensa
tratando de ingerir alimento
siento el estómago cerrado.
la desesperación
el timbre que nadie toca
el teléfono que no suena
los autos que no se detienen
mi cuerpo que te exige
me recuesto y acaricio con los ojos cerrados
acaricio mis bellos y labios inferiores
la fragancia se impregna en los dedos
los huelo
los huelo otra vez
los hago recorrer todo mi cuerpo
huelen a tus ojos
a la piel de tu rostro
a tu pecho de hombre
a tu cuello de mujer
mis dedos impregnados
tienen tu mismo calor
y la misma sangre
son mi único alimento

a veces pasan días
y te imagino recostado
tocando la guitarra
los ojos fijos en algún punto
pensando en mí
riendo porque debo estar
desesperada
caminando nerviosa
de un lado a otro
llorando
bebiendo
fumando
tratando de canalizar
todo el amor que me invade y siento

por tus lascivos ojos

no puedo quitarlos de mi mente
opacan todo pensamiento
todo deseo
tus ojos lascivos
lúgubres
negros de libido
lo opacan todo
quedando sólo ellos
en medio de oscuras
tinieblas


miércoles, noviembre 01, 2006

Pendeja

Tengo una novia de diecisiete que me hace streepteases vestida de colegiala. Una camisa blanca con la que se le trasluce el corpiño negro, una corbata bordó y una pollera a cuadros en tonalidades grises y también bordó. Pone led zeppelin y se desviste poco a poco, moviendo sus caderas. Me deja tocarle las piernas mientras lo hace (yo me encuentro recostado en la cama, ella me baila encima, de pie y descalza) (siempre anda descalza).
Se desabrocha los botones, por ahí se sube un poco la pollera, igual puedo ver su bombacha roja, a veces se sienta sobre mi cara, y se levanta rápido, sin dejar de mover las caderas. La pollera le baila, se mira en el espejo y se ríe de sí misma. Sigue bailando, canta imitando a robert plant, se excita. Se va olvidando de mí. Se mira en el espejo y se hace caras. Se chupa el dedo índice, se levanta la pollera, sonríe, sigo acariciando sus piernas, deseo lamer todo su cuerpo, pero ella se va olvidando de mí. Es ella y led zeppelin, ella y la guitarra de page, ella y la voz de plant, ella y la bateria y los sonidos del teclado. Se toca. Se toca las tetas, la panza, la bombacha, amaga a sacársela. Su rostro me deja ver que muere de placer. Pero no por mí.
Se acuesta a mi lado. Ya no existo. Comienza a masturbarse. No puedo molestarla. Me masturbo solo. Ella termina rápido. Descanza con los ojos cerrados y una sonrisa de completa satisfacción.
Después me pide perdón. Todo bien, le digo.

martes, octubre 03, 2006

Anécdotas

Salí a dar vueltas en bici y me encontré unos locos que se estaban drogando en la plaza. Les pregunté el sentido de la vida. Fue la mejor respuesta que escuché, pues no tenía sentido.

Entré en una iglesia y me fui a confesar. El cura me miraba con cierto interés. Le confesé todos mis pecados, sexuales más que nada. Le confesé incluso que no creía en Dios. Le confesé incluso que él me excitaba (era un hombre mayor pero muy apuesto). Le pregunté si había salvación para mí. Me dijo, entre otras cosas, que Dios todo lo perdona. Le pregunté entonces si no quería tener sexo conmigo, en ese preciso momento. Lo dudó un instante. Uno nomás.
Yo no lo entendí, creo que él a mí tampoco. Pero compartimos un momento de placer. De eso se trata.

Partí a lo de un amigo y como nadie me abría la puerta entré por la ventana. Unas pendejas que jugaban en el living me miraron con sorpresa. Tu hermano? La más fea señaló con el dedo. Rogelio había escrito una carta de despedida y se estaba por cortar las venas. Le dije que se fuera a otro lado, porque si por casualidad las nenas
entraban en la pieza, se pondrían muy mal, y no era justo que les arruinara la vida. Me preguntó a dónde podríamos ir, quise decirle que por qué hablaba en plural si yo no quería acompañarlo, pero pensé que sería una muerte mucho más linda si llegaba y él no estaba solo. Después de divagar un rato, decidimos ir a un bar a tomar fernet. Pensamos que emborrachándose sería menos doloroso física y mentalmente. Yo estaba preocupada porque al día siguiente tenía un parcial de literatura latinoamericana y estaba muy perdida (sólo me gusta cortázar). Se lo comenté. Me dijo que tenía un amigo que había cursado esa materia el año anterior, que vivía a unas cuadras de allí y que si quería podríamos ir a preguntarle si conservaba las consignas y respuestas de aquel parcial. Le dije que no era necesario, me respondió que quería pagarme por el aguante que le estaba haciendo. Fuimos. Volvimos y se estaba haciendo tarde. Querés morirte de noche o de día? Pero el cerebro ya no le funcionaba bien y entonces decidí decidir por él: cuando el cielo estuviera un poco negro, un poco azul, un poco celeste, un poco lila, un poco rosado, un poco naranja y un poco amarillo, es decir... a la media hora. Pedaleamos hasta el campo, no sé cómo no se cayó. Hacía frío. Dejó su bici a un costado de la calle de tierra, me percaté de que no hubiera nadie por aquellos páramos. Tenía miedo de volver sola y ya tenía decidido no contarle a nadie, quería por curiosidad saber cuánto tardaría en ser encontrado el cadáver, seguro no sería mucho. Sacó la navaja y se cortó sin más ni más. Como tardaba en morirse me pidió que lo apuñalara, le dije que mi frialdad no llegaba a tanto. Además no quería dejar mis huellas digitales.
Volví a casa y lloré un poco.

Los locos de la plaza me dijeron que había sido muy mala al no querer apuñalarlo. El cura se calló cuando me saqué el corpiño. La madre de Rogelio me mostró la carta de despedida: no decía nada interesante. Sólo que estaba cansado de vivir porque era feo y tonto, y que entonces todos lo dejaban de lado, nadie lo quería, y ya no quería sentirse así. Estuve muchísimo tiempo tratando de entender por qué entonces yo no me suicidaba. Pero los días pasaron y me fui olvidando y pensando en otras cosas. Incluso me busqué un nuevo amigo. Emilio se llama. Y hoy la verdad no sé para qué vivo. Como bien dijeron los locos, o como bien deduje yo a partir de lo que dijeron los locos, nada tiene sentido.